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Autor: admin

¿Por qué inicié este blog?

Inicié la página de Instagram @mividaborder en el 2021. En un lapso de 2021 a 2022, tuve tres psicólogas con las cuales se desregule y me pelié. En mayo de 2022, pasando la época más oscura de mi vida, empecé a postear más sobre mi diario vivir con TLP y sobre mis crisis en Instagram.

En junio de ese año, atenté contra mi vida y decidí buscar ayuda especializada en el trastorno. Fue en ese momento cuando empecé DBT (Terapia Dialéctica Conductual). En julio de 2022 empecé a salir de mi charco de miseria emocional. Asistí por cuatro meses al Taller de habilidades DBT en Panamá y empecé a dotarme de herramientas y aprender cómo autorregularme sin recurrir al alcohol, sexo o cualquier otra conducta (impulso) autodestructiva y destructiva. Si estás aquí leyendo y estás pasando por algo similar, quiero decirte que hay esperanza de salir de esa miseria emocional en la que estás. Para mí, la salvación ha sido poder asistir a DBT.

  • Misión

    Visibilizar y educar sobre el Trastorno Límite de la Personalidad (TLP), compartiendo experiencias personales y recursos útiles para quienes lo padecen.

  • Visión

    Crear una comunidad de apoyo que desestigmatice el TLP, promueva la búsqueda de tratamiento especializado y fomente el autoconocimiento y la autorregulación emocional.

Objetivos

  • Educación y Sensibilización: Proporcionar información clara y accesible sobre el TLP.
  • Apoyo y Comunidad: Ofrecer un espacio seguro donde las personas con TLP y sus seres queridos puedan compartir experiencias, consejos y recursos.
  • Promoción de la Terapia: Incentivar la búsqueda de ayuda profesional, especialmente a través de terapias efectivas como la DBT, destacando testimonios positivos y beneficios.
  • Inspiración y Esperanza: Transmitir un mensaje de esperanza y superación, mostrando que es posible vivir una vida plena y significativa a pesar de los desafíos emocionales.
  • Desestigmatización: Combatir los estigmas asociados al TLP y promover la aceptación y comprensión hacia quienes lo experimentan.

¿Por qué hago Mi vida border?

  • Visibilizar el TLP.
  • Desestigmatizar el trastorno.
  • Promover la búsqueda de terapia.
  • Incentivar el autoconocimiento.
  • Recordar a los demás que no están solxs.

Sé lo que se siente no querer sentir todo lo que sentimos. Algo de lo cual me di cuenta es que, cuando atentamos contra nuestra vida, en realidad no queremos morir, queremos acabar con el sufrimiento emocional que tenemos. Pero en ese momento tenemos la mente tan nublada con la miseria en la que estamos que no vemos que ese sufrimiento es pasajero. Ese sufrimiento no es eterno. Ese malestar no es para siempre. Sé que suena a cuento de hadas, pero después de la lluvia sale el sol. Ese sufrimiento que sientes NO ES ETERNO, se puede vivir mejor. Hay esperanza. La vida siempre tendrá sus altas y bajas, pero la manera en que la enfrentes lo que cambia mi forma de sentir.

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Sobre el Trastorno Límite de la Personalidad

Sobre el Trastorno Límite de la Personalidad

Por Mark Zimmerman , MD, Rhode Island Hospital

El trastorno límite de la personalidad se caracteriza por un patrón generalizado de inestabilidad en las relaciones, la autoimagen, los estados de ánimo y el comportamiento, además de la hipersensibilidad al posible rechazo y abandono.

  • Las personas con un trastorno límite de la personalidad temen el rechazo y el abandono, en parte porque no quieren estar solas.

  • Los médicos diagnostican un trastorno límite de la personalidad basándose en síntomas específicos, que incluyen cambios frecuentes en las relaciones, la autoimagen y el estado de ánimo y comportamiento autodestructivo e impulsivo.

  • La psicoterapia puede reducir los comportamientos suicidas, ayudar a aliviar la depresión y ayudar a las personas con este trastorno a funcionar mejor, pero a veces se utilizan medicamentos para disminuir los síntomas.

Los trastornos de la personalidad se caracterizan por patrones de pensamiento, percepción, reacción y relación duraderos y repetitivos que provocan una angustia importante a la persona afectada y/o afectan su capacidad de desenvolverse.

Las personas con trastorno límite de la personalidad presentan a menudo dificultades para tolerar la soledad y pueden recurrir a acciones autodestructivas para sobrellevarla o evitarla. Pueden hacer esfuerzos desesperados para evitar el abandono, incluida la invención de crisis. Por ejemplo, pueden intentar el suicidio como una forma de comunicar su angustia y lograr que otras personas les rescaten y les cuiden.

Las estimaciones de la incidencia del trastorno límite de la personalidad son variables. En Estados Unidos afecta probablemente entre un 2% y casi un 6% de la población general. Se diagnostica con mayor frecuencia en mujeres que en hombres. Con el tiempo, los síntomas tienden a disminuir en la mayoría de las personas.

A menudo también están presentes otros trastornos. Entre estos factores se incluyen los siguientes:

  • Depresión

  • Trastornos por ansiedad (como el trastorno de angustia)

  • Trastorno por estrés postraumático

  • Trastornos alimentarios

  • Trastorno por uso de sustancias

Causas del trastorno límite de la personalidad

Los genes y los factores ambientales pueden contribuir al desarrollo del trastorno límite de la personalidad.

Ciertas personas pueden tener una tendencia genética a reaccionar mal ante el estrés de la vida, lo que las hace más propensas a desarrollar un trastorno límite de la personalidad y otros trastornos mentales. Además, el trastorno límite de la personalidad tiende a ser hereditario, lo que sugiere que esta tendencia puede ser, en parte, heredada. Los familiares de primer grado de personas con este trastorno son 5 veces más propensas a sufrir el trastorno que la población general.

Las situaciones de estrés durante la primera infancia pueden contribuir al desarrollo del trastorno límite de la personalidad. Muchas personas con trastorno límite de la personalidad sufrieron maltrato físico o abuso sexual, separación de los cuidadores y/o pérdida de un progenitor cuando eran niños. La inseguridad del apego a sus cuidadores contribuye a los síntomas del trastorno límite de la personalidad.

Síntomas del trastorno límite de la personalidad

Los pacientes con trastorno límite de la personalidad a menudo parecen más estables de lo que se sienten en realidad.

  • Miedo al abandono

    Las personas con un trastorno límite de la personalidad temen el abandono, en parte porque no quieren estar solas. A veces sienten que no existen en absoluto, a menudo cuando no tienen a nadie que les cuide. Con frecuencia se sienten vacías por dentro.

    Cuando las personas con este trastorno sienten que están a punto de ser abandonadas, por lo general se muestran temerosas y enfadadas. Por ejemplo, los afectados pueden sentir angustia o ira cuando alguien importante para ellos llega unos minutos tarde o cancela un compromiso. Dan por sentado que estos contratiempos se deben a los sentimientos de esa persona respecto a ellos en lugar de pensar que pueden deberse a circunstancias externas. Pueden creer que la cancelación de un compromiso significa que la otra persona les rechaza y que ellos son malos. La intensidad de su reacción refleja su sensibilidad al rechazo.

    Las personas con trastorno límite de la personalidad pueden identificarse con otras personas y cuidar de ellas, pero solo si sienten que la otra persona estará a su disposición siempre que sea necesario. Aunque desean relaciones íntimas y se preocupan por los demás, les resulta difícil mantener relaciones estables. Tienden a tener expectativas muy altas sobre cómo deberían actuar las personas que sienten cercanas, y sus sentimientos sobre una relación pueden fluctuar de forma rápida e intensa.

  • Ira

    Las personas con trastorno límite de la personalidad tienen dificultades para controlar su ira y, a menudo, se muestran enojadas de forma inapropiada e intensa. Pueden expresar su ira con sarcasmo hiriente, amargura o diatribas airadas. Su ira se dirige a menudo contra amigos cercanos, parejas sentimentales, familiares y, a veces, contra los médicos, porque se sienten desatendidos o abandonados.

    Después del arrebato, a menudo se sienten avergonzados y culpables, lo que refuerza su sentimiento de ser malos.

  • Personalidad cambiante

    Las personas con trastorno límite de la personalidad tienden a cambiar su visión de los demás de forma abrupta y drástica. Por ejemplo, pueden idealizar a alguien al principio de la relación, pasar mucho tiempo juntos y compartirlo todo. De repente, pueden sentir que la otra persona no les quiere lo suficiente y desilusionarse. Entonces pueden menospreciar a esa persona o enojarse con ella.

    Pueden sentirse dependientes durante un minuto y enfadarse por sentirse maltratados al minuto siguiente. Su actitud fluctúa en función de su percepción de la disponibilidad y el apoyo de los demás. Cuando se sienten apoyados, pueden mostrarse vulnerables y dependientes y, cuando se sienten amenazados o decepcionados, pueden enfadarse y menospreciar a los demás.

    Las personas con trastorno límite de la personalidad también pueden cambiar de forma abrupta y drástica la imagen que tienen de sí mismos, algo que se manifiesta cambiando repentinamente sus objetivos, valores, opiniones, carreras profesionales o amigos.

    Los cambios en el estado de ánimo suelen durar unas pocas horas y con muy poca frecuencia duran más de unos pocos días. Las personas con este trastorno son tan sensibles a los signos de rechazo o crítica en sus relaciones que su estado de ánimo puede cambiar.

  • Comportamiento impulsivo y autolesiones

    Muchas personas con trastorno de personalidad actúan de forma impulsiva, lo que a menudo da lugar a autolesiones. Pueden apostar, practicar sexo de forma arriesgada, comer en exceso, conducir imprudentemente, presentar problemas de consumo de sustancias o gastar en exceso.

    Los comportamientos relacionados con el suicidio, incluidos los intentos de suicidio, las amenazas y la autolesión(por ejemplo, cortarse o quemarse) son muy frecuentes. Aunque muchos de estos actos autodestructivos no pretenden acabar con la vida, el riesgo de suicidio en estas personas es 40 veces mayor que el de la población en general. Alrededor del 8-10% de las personas con un trastorno límite de la personalidad mueren por suicidio. Estos actos autodestructivos a menudo se desencadenan por el rechazo, el abandono percibido o la desilusión respecto a alguien cercano. Las personas también pueden autolesionarse para expresar sus sentimientos de ser malas o para revivir su capacidad de sentir cuando no se sienten reales o se sienten separadas de sí mismas (lo que se denomina disociación). A veces, las personas con trastorno límite de la personalidad se autolesionan para desviar la atención de las emociones dolorosas.

  • Otros síntomas

    Las personas con un trastorno límite de la personalidad con frecuencia se sabotean a sí mismas cuando están a punto de alcanzar un objetivo, de modo que los demás perciban que tienen dificultades. Por ejemplo, pueden abandonar la escuela justo antes de la graduación o arruinar una relación prometedora.

    Cuando estas personas se sienten muy estresadas, pueden sufrir episodios breves de paranoia, síntomas que se asemejan a la psicosis (como alucinaciones) o disociación. El estrés suele tener su origen en la sensación de que nadie se preocupa por ellos (es decir, se sienten solos y abandonados) o en la sensación de sentirse rotos y sin valor. La disociación incluye no sentirse real (lo que se denomina desrealización) o sensación de separarse de su cuerpo o pensamientos (lo que se denomina despersonalización). Estos episodios son temporales y, por lo general, no son lo suficientemente graves como para considerarse un trastorno distinto.

Diagnóstico del trastorno límite de la personalidad

Evaluación de un médico, en base a criterios específicos

Los médicos generalmente diagnostican los trastornos de la personalidad según los criterios del Diagnostic and Statistical Manual of Mental Disorders (Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales), Quinta edición(DSM-5), publicado por la American Psychiatric Association (Asociación estadounidense de psiquiatría).

Para que los médicos diagnostiquen un trastorno límite de la personalidad, las personas afectadas deben tener antecedentes de relaciones y autoimagen inestables, además de un estado de ánimo y un comportamiento impulsivos, como lo demuestran al menos cinco de los siguientes elementos:

  • Hacen esfuerzos desesperados para evitar el abandono (real o imaginado).

  • Mantienen relaciones intensas e inestables en las que alternan entre la idealización y el menosprecio de la otra persona.

  • Con frecuencia cambian la imagen que tienen de sí mismos o su sentido del yo.

  • Actúan impulsivamente en dos aspectos como mínimo que podrían causarles daño (como sexo inseguro, atracones alimentarios o conducción imprudente)

  • Incurren repetidamente en conductas relacionadas con el suicidio, como intentar suicidarse o amenazar con hacerlo y autolesionarse.

  • Tienen cambios rápidos en el estado de ánimo, que por lo general duran solo unas horas y rara vez más de unos días.

  • Se sienten vacíos de forma crónica.

  • Se enojan de forma inapropiada e intensa o tienen problemas para controlar la ira

  • Tienen pensamientos paranoicos temporales o síntomas disociativos graves (sentirse irreales o despegados de sí mismos), desencadenados por el estrés.

Además, los síntomas deben haber comenzado antes de la edad adulta.

Pronóstico del trastorno límite de la personalidad

En la mayoría de las personas con trastorno límite de la personalidad, los síntomas disminuyen drásticamente y a menudo se resuelven. Sin embargo, estas mejoras no necesariamente se traducen en la capacidad de mantener relaciones estables o mantener un trabajo. El objetivo de los tratamientos consiste en ayudar a las personas a funcionar mejor y reducir los síntomas. Sin embargo, los síntomas suelen mejorar más que la funcionalidad general.

Tratamiento del trastorno límite de la personalidad

  • Psicoterapia

  • Fármacos o sustancias

El tratamiento general del trastorno límite de la personalidad es el mismo que para todos los trastornos de la personalidad.

La identificación y el tratamiento de los trastornos coexistentes es importante para el tratamiento eficaz del trastorno límite de la personalidad.
El tratamiento consiste en psicoterapia y determinados fármacos.

Fuente: DMS-5, Diagnostic and Statistical Manual of Mental Health Disorders, Fifth Edition (Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales, quinta edición)

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¿Y si DBT no funciona conmigo? ¿Todavía hay esperanza?

¿Y si DBT no funciona conmigo? ¿Todavía hay esperanza?

Por: Nicolás Labbé

Quienes convivimos de alguna manera con la experiencia del Trastorno Límite de la Personalidad (TLP), ya sea como personas que experimentan el diagnóstico, cuidadores, o tratantes, hemos escuchado sobre la Terapia Conductual Dialéctica (DBT) como uno de los tratamientos con mayor volumen de evidencia para ayudar a las personas con dicho diagnóstico. DBT es una terapia que combina distintos elementos como la filosofía Zen, la terapia cognitivo conductual, y el mindfulness. Su creadora, Marsha Linehan, quien públicamente ha declarado haber experimentado TLP ha ayudado a miles de personas que experimentan estas dificultades.

La verdad es que suena muy esperanzador, pero ojalá pudiera cubrir las necesidades de todas las personas que experimentan este diagnóstico. Diversas razones han impedido que las personas que experimentan TLP puedan involucrarse en un programa terapéutico como DBT; dificultades de acceso, recursos, tiempo… o incluso porque simplemente no se hallaron en lo de la filosofía zen y el mindfulness. Sabemos que existe un gran boom por la meditación y la consciencia plena, pero también hay que reconocer que no todas las personas se sienten cómodas con ese estilo, y es importante reconocer que eso es válido también. Dejemos en claro una cosa, la meditación y el mindfulness es efectivo, hay una gran evidencia que lo respalda, incluso el yoga como práctica complementaria a la depresión, pero eso no significa que le guste a todo el mundo. Muchos pacientes que he visto que vienen de DBT, vienen frustrados porque creen que, al no funcionarles, o que no les gustó, entonces ya no tienen solución… lo cual es absolutamente falso.

La última revisión Cochrane, una prestigiosa revista que se dedica a realizar revisiones de evidencia de altísimo nivel, reporto que existían más de 10 tipos distintos de tratamientos psicoterapéuticos para personas que experimentan TLP (Storebø et al., 2020). En ella, destacan 4 tratamientos psicoterapéuticos con mayor evidencia; DBT, Terapia Basada en la Mentalización (MBT), Terapia Focalizada en la Transferencia (TFP), y Buen Manejo Psiquiátrico (GPM). Durante las últimas década ha surgido una creciente literatura sobre distintos tratamientos psicoterapéuticos para el TLP, donde incluso se han realizado estudios comparativos sobre cuales son mejores. Aún así, todos han demostrado un poder de efecto similar, y positivo (Cristea et al., 2017; Finch et al., 2019; Rameckers et al., 2021), lo cual terminan siendo buenas noticias para quienes experimentan el diagnóstico, y podemos extraer las siguientes conclusiones:

  • Existen varias alternativas

    DBT no es el único. Existen otras alternativas de tratamiento que han pasado por rigurosos estudios, con evaluaciones de pares, y han mostrado buenos resultados.

  • Ningún tratamiento es la panacea

    Si un tratamiento no fue efectivo, no quiere decir que ya se acabaron todas las esperanzas, se puede seguir intentando.

  • Se trata de qué es lo que te hace más sentido a ti

    Si. Te gusta el mindfulness, DBT es para ti, pero si no, puedes elegir entre otras alternativas y ver cuál te hace mas sentido.

  • Si tienes la posibilidad de variar, puedes hacerlo

    Si ya pasaste por un tratamiento DBT y no quieres volver a lo mismo, puedes probar un tratamiento distinto y complementar lo aprendido.

Y esto no es todo… Pues como dije en un inicio, los temas que impiden tomar un tratamiento DBT también pasan por recursos disponibles; Tiempo y dinero. Estas dos variables siguen siendo barreras importantes a la hora de iniciar un tratamiento, pero diversos estudios han estado trabajando para poder entregar intervenciones menos prolongadas, y que aún tengan buenos resultados. De hecho, en una revisión realizada por Spong y colaboradores (2021), encontraron 26 intervenciones breves para el TLP, donde desatacaban versiones acotadas para el TLP, así como también intervenciones para familiares y cuidadores, donde destacan los programas “Family Connections” y “STEPPS”.

Aún existen varias barreras por derribar para darle acceso a las personas que experimentan TLP, pero si es posible concluir, a lo largo de varias décadas de investigación, que DBT no es la única alternativa, existen otras y eso da esperanza. Si una no resulta, se pueden probar otras, y no quiere decir que uno/a sea el problema.

Por último, se han observado como es que incluso en tratamientos menos específicos han tenido buenos resultados con personas con TLP, pero que hay ciertas condiciones que deben darse: Son estructurados, incorporan cuidadores, informan y psicoeducan, y establecen planes de seguridad con pacientes.

El objetivo de esta columna, por lo tanto, es animar a no perder las esperanzas. Si DBT no funcionó contigo, no pasa nada, y no eres tú el problema. Existen otras alternativas, pero por favor, ¡no pierdas las esperanzas!

Referencias

  1. Cristea, I. A., Gentili, C., Cotet, C. D., Palomba, D., Barbui, C., & Cuijpers, P. (2017). Efficacy of psychotherapies for borderline personality disorder: A systematic review and meta-analysis. JAMA Psychiatry, 74(4), 319–328. https://doi.org/10.1001/jamapsychiatry.2016.4287
  2. Finch, E. F., Iliakis, E. A., Masland, S. R., & Choi-Kain, L. W. (2019). A Meta-Analysis of Treatment as Usual for Borderline Personality Disorder. Personality Disorders: Theory, Research, and Treatment, August. https://doi.org/10.1037/per0000353
  3. Rameckers, S. A., Verhoef, R. E. J., Grasman, R. P. P. P., Cox, W. R., van Emmerik, A. A. P., Engelmoer, I. M., & Arntz, A. (2021). Effectiveness of Psychological Treatments for Borderline Personality Disorder and Predictors of Treatment Outcomes: A Multivariate Multilevel Meta-Analysis of Data from All Design Types. Journal of Clinical Medicine, 10(23). https://doi.org/10.3390/jcm10235622
  4. Spong, A. J., Clare, I. C. H., Galante, J., Crawford, M. J., & Jones, P. B. (2021). Brief psychological interventions for borderline personality disorder. A systematic review and meta-analysis of randomised controlled trials. Clinical Psychology Review, 83, 101937. https://doi.org/10.1016/j.cpr.2020.101937
  5. Storebø, O. J., Stoffers-Winterling, J. M., Völlm, B. A., Kongerslev, M. T., Mattivi, J. T., Jørgensen, M. S., Faltinsen, E., Todorovac, A., Sales, C. P., Callesen, H. E., Lieb, K., & Simonsen, E. (2020). Psychological therapies for people with borderline personality disorder. The Cochrane Database of Systematic Reviews, 5(5), CD012955. https://doi.org/10.1002/14651858.CD012955.pub2

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Uno de los días más felices de mi vida

Vivo con los síntomas del TLP desde que tengo uso de memoria. Desde que era niña mis familiares y amigos me decían que era una loca. Me lo dijeron tanto que me lo creí. Hasta que un día en la clase de Psicopatología vimos el Trastorno de Personalidad Límite…fue uno de los días más felices de mi vida. Lo que siempre había experimentado tenía sentido, tenía nombre y no, no estaba loca.

Tengo 50 años y ya los síntomas han disminuido en intensidad. Ya no abuso de las drogas y ni el alcohol, ya no tengo sexo casual con personas diferentes, ya no peleo en las calles, ya no compro compulsivamente, pero sigo sintiendo ese dolor emocional intenso que siento recorrer por mis venas y esa sensación de vacío inexplicable. Hay veces que es tan intenso que lo único que me calma el dolor es golpearme, lo hago hasta que el dolor físico es más fuerte y lo hace desaparecer. Es entonces cuando logro estar en calma y sentirme bien. Tengo una persona muy buena a mi lado, pero todos los días temo perderlo. Él no sabe que tengo TLP porque me avergüenza decírselo, de seguro me dejará.

Me niego a seguir tomando la Fluoxetina porque pienso que no me funciona. Cuando la tomaba me sentía igual de mal. No pude seguir la terapia DBT porque me quedé sin trabajo.

Susana, Panamá

Ansiedad constante

Diariamente el TLP es un compañero que me hace vivir intensamente mis emociones sobre todo el miedo; la ansiedad es una constante para cualquier cosa que hago y la mayoría de las veces desencadena pensamientos suicidas, también el sentimiento de que soy una carga, nadie me quiere o que no soy suficiente. Para mejorar, me apoyo en mis seres queridos y hablo constantemente con ellos, me dedico tiempo a mí misma, practico mucho el autocuidado, acción opuesta a conductas de autosabotaje, leo el manual de DBT para tranquilizarme y saber qué hacer y lo más importante, trato de validarme y tener mucha autocompasión.

Nathalia CD, Colombia

Ser neurodivergente

Descubri que tengo TLP cuando amenace a mi ex con suicidarme. Yo no tenia las herramientas para verlo como algo malo, estaba naturalizado en mi. Esa dependencia a mi persona favorita, aferrarse hasta con esfuerzo mientras caes a un avismo. Y era todo dolor, dolor y tantas preguntas inexplorables que me surgían todo el tiempo en la cabeza. Creo que lo peor de mis años con TLP fue la explosión de síntomas a los 14, que surgieron cuando conoci a mi persona favorita, hasta el diagnostico a mis 18 años recién cumplidos. Fue un momento completamente liberador e intenso, pero me abrió la puerta a entender, por fin, algo de mi identidad, que se encontraba tan difusa todo el tiempo. Preguntas como quién soy, qué me gusta, que se diferenciaban tan alejadamente de los comportamientos de mis compañeros de clase, ese miedo inconcebible al abandono, llorar en clase y golpearme la cabeza repetidas veces hasta que llamaran al preceptor. Un dia y otro dia dando vueltas, sin fin, siempre el mismo suceso. El sentimiento de soledad que me marco todo ese tiempo, y que incluso se agravo y sigue marcando todos los días, ya no en bucles pero si en una inalterada cuestión de ¿por qué? ¿Por qué hubiera dado la vida si mi ex me dejaba?

Es entonces que cai en que mi vida es emifera, luego de unos 5 años, actualmente en mis 19, pude por fin tener una medicación adecuada. Luego de un intento de suicidio que me dejo postrada en una camilla, con suero y el sufrimiento de la sonda en mi garganta que me impedia respirar y rogando a las enfermeras que por favor me liberen, que quería volver a mi casa. Cuando en un principio lo único que quería era salir de ahí. Creo que esa es la explicación mas acertada y precisa que le puedo dar al TLP, a mi TLP, porque como personas neurodivergentes las cosas nos afectan de distintas maneras cumpliendo los mismos patrones.

Quedo mas explicado en mi cabeza cuando mi psicólogo me hizo hacer un calendario de emociones y se veía como un arcoíris, cambiando del enojo a la tristeza, a la soledad y a la vergüenza en un par de horas, minutos. Controlar tu dia a dia, tus acciones, ¿no debería ser algo fácil?

Y ver como se normaliza tanto, como no se tiene en cuenta, quizá con gente que se asusta cuando le digo que soy bordeline, o gente como mi familia que intenta normalizarlo a una cuestión de edad y circunstancias pequeñas y pasajeras. Pero el TLP no es eso, el tlp, aunque es un trastorno que nos permite ser funcional, nos marca la vida. Aprender a vivir con ello, pero sin sobrepasarlo, tanteando esos limites, es muy difícil. Se que es imposible que alguien me entienda, nadie sufre MI TLP y nadie sabe como me siento. Podriamos decir esto de cualquier persona, pero es una diferencia tan radical sabiendo que tenemos tatuados en la frente neurodivergentes, pero mi tatuaje en la frente me hace sentir victoriosa. Quiza porque empatizo sin control e intento complacer sin temor, quizá porque soy muy sensible y puedo entender tantas cuestiones, que me da orgullo. Quiza, porque a pesar de mi horrible dependencia y mi pánico a estar sola me lleva a la única respuesta realista: estoy sola, y sola lo estoy atravesando y sola yo puedo sentirlo.

Escribo todo este intento de texto inspiracional con depresión, varios trastornos de ansiedad y estrés postraumático. Es como escribir un cuento de hadas con una fantasia tan subreal sobre una realidad tranquila y entendida. Pero esta lejos de eso, algunos de mis días son un maremotodo de emociones en donde nada tiene sentido, y en otros solo quiero acostarme a dormir sin fin, y en otros momento parece que la euforia podría hacer que levante 10 camionetas 0km. Pero es asi, cada dia esa asi. Odiando a mi novio con tanta fuerza que quisiera dejarlo, pero quizá a la hora recordar que lo amo y es el amor de mi vida. Y es cansador, tan cansador que se que si intentara explicarlo no tendría sentido. Como una telaraña que se va tejiendo segundo a segundo,

Creo que mi único mensaje, después de toda mi experiencia, es que dejemos de compararnos y normalizar lo que tenemos. Nuestra vida es difícil, nuestros compartamientos son difíciles, nuestros sentimientos son difíciles, nuestros limites son difíciles. Pero solos, aunque duela y desgarre tanta soledad porque quisiéramos fundirnos en la personalidad de alguien y existir asi, dependiendo, solos se puede vivir esto. Porque aunque intenten normalizármelo, decir que es algo de mi edad, clasificarlo como trastorno “no tan grave” al poder ser una persona funcional, ellos no se golpean la cabeza contra la pared cuando se sienten mal, no se esconden por horas en el armario porque el mundo parece demasiado grande y uno tan chiquito, porque ellos no tienen la sensación constante de estar por morirse cada dia de su vida, alguna vez, luego de sentír que solamente es la persona mas feliz en la vida. Soy neurodivergente y, a pesar de que me juzguen, lo tengo tatuado en la frente. Solamente.

Mel, Argentina

Esconderme dentro de una careta

Me presento, me llamo Luisa. Soy hija de una madre con diferentes diagnosticos, entre ellos el borderline. Mi historia va a ser algo diferente ya que yo también sufro de TLP.

 Mi madre al igual que yo nació en una familia desestructurada; cuyos padres no le prestaban atención (por ser la hija del medio y no ser varón) además, de tener a un padre luchando contra un cáncer. Más de un vez me ha comentado sobre la poca relación que tenía con gente de su edad, como se llegó a escapar de su casa unas cuantas veces a una edad muy temprana y tener pensamientos suicidas. Sé que llevaron a mis tíos y a mi madre al psicólogo, mas no siguieron la recomendación de seguir en tratamiento ya que tenía conductas «anormales».

 A los 18 años mi madre conoció a mi padre y cayó en una fuerte dependencia emocional. Al año se quedó embarazada de mi hermano y ocho años después de mí. Entre que se tuvieron que mudar a otro continente y que cuando me tuvo a mí cayó en una terrible depresión post-parto, sus síntomas incrementaron. Así que a mis 5 años se divorciaron y a mi madre se le cayó el mundo encima. Así que estábamos, una madre (mentalmente inestable y que apenas podía con su vida) y dos hijos uno de 14 y otra de 6. A todo esto nuestro padre apenas se hacía cargo de nosotros, literalmente le veíamos 2 semanas al año.

 Esto supuso que durante los siguientes 6 años mi madre tuviera diferentes intentos autolíticos e ingresos en psiquiatría, donde por fin la diagnosticaron y comenzó su tratamiento. Apenas la veíamos, no llegaba a pasar más de un mes en casa; con suerte tenía la ayuda de mis tíos. Aunque más tarde llegó una gran ayuda desde Servicios Sociales, una asistenta social domiciliaria que nos acompañaría los próximos 10 años.

 Después, de casi 15 años de terapia intensiva por fin está empezando a ser una persona funcional y con ambiciones. Le están bajando la medicación y es la primera en pedir ayuda cuando tiene brotes.

 Por mi parte, después de unos 13 años de terapia, varios intentos autoliticos (y autolesiones durante 10 años) y diferentes diagnósticos en la infancia: me diagnosticaron TLP. Mi madre se siente culpable, ya que en parte es genético y sigue sin poder hacer al 100% el papel de madre. Cuando me ve mal tengo que ocultarlo porque mi malestar lo convierte en suyo, algo que es recíproco (ya que ambas tenemos dependencia emocional).

 Ahora mismo no vivo en casa de mi madre porque me echó y me dijo cosas muy hirientes; lo peor, que le daba igual que me muriese y que el suicidio era caer muy bajo. E intentado recuperarme, aunque me siento incomprendida por los mismos que me deberían ayudar. Asimismo, tengo que esconderme dentro de una careta que solo sale cuando somatizo los síntomas y pareciera que voy a convulsiónar o descargo mi ira.

Luisa, España

Lograr una vida que valga ser vivida.

Hola. Yo soy una persona que durante gran parte de mi vida, siempre se tuvo que enfrentar a lo que era lo que ahora conozco como desregulación emocional. Siempre me peleaba con mucha gente, sobre todo amistades y parejas cuando dejaban de estar a mi lado. Reventaba de ira y los terminaba perdiendo. Así mismo, me preguntaba por qué tan impulsivo, en especial, con el tema de la comida, compras, y otras cosas más.

Hace 12 años me dijeron que tengo TLP, pero, no hice mucho caso, hasta que hace 3 años atrás, pasé, y por 2 años y medio, un proceso muy doloroso producto de ésto, y que fue mi separación marital. Ahí involucré a mucha gente, perdí muchas amistades valiosas, me encerré en las obsesiones con personas (sobre todo, con la que fue mi mejor amiga, a quien convertí en mi «persona favorita», dañándola mucho), y me sentí muy dependiente emocionalmente. Hasta que asumí esta parte de mí.

Con ese asumir, empecé a hacer acciones por mi mismo: desde el año pasado me cuido tanto física (bajé casi 30 kgs) como espiritualmente, desde hace 3 meses que voy a mis terapias tanto con mi psicoterapeuta, como DBT (que ha sido un mundo lleno de habilidades maravilloso de conocer), he empezado a tener nuevos y maravillosos amigos, y he rehecho mi vida amorosa con una mujer espectacular y que nos adoramos mucho. Si, el TLP no desaparece, pero, al asumirse éste y haciendo acciones por medio de la vereda del autocuidado y no del dolor, sí que se hace llevadero, y uno puede lograr a vivir esa vida que valga la pena ser vivida. Y a mis 37 años, puedo decir ahora que estoy esperanzado a crecer más y más, y a estar realizado como persona.

Leopoldo, Chile

Ana

De pequeña era una nena sonriente, feliz, tranquila. Ama el dibujar, la música, la moda, el cine, cocinar. En la escuela tenía problemas de aprendizaje y lectura…. A los 5 años le hicieron pruebas para ver si tenía dislexia, después de muchas pruebas, me dijeron que no, todo normal. A los 7 seguía sin aprender a leer, y había pasado por 3 colegios diferentes… ahí por fin diagnóstico de dislexia y discalculia.

Apoyo en clases, después de clases, mucho desgaste para ella y para mí… Ana tiene una hermana menor, la cual nació con una cardiopatía congénita, requirió cirugía de corazón abierto, terapia intensiva, tratamientos, hospitales… esa etapa fue difícil para Ana, ya que no tenía a su mami al 100% como antes.

Como a los 11 años empezó a aislarse y a tener problemas con sus compañeros de clase… psicólogo, cambio de salón. A los 12empezó a tener comportamientos sexuales muy fuertes y agresivos, carácter muy violento… se empezó a lastimar…. Psiquiatra. El diagnóstico fue depresión profunda y ansiedad, más Trastorno de déficit de atención. Empezó a estar medicada.

El matrimonio se desmoronaba, ya que no contaba con una figura paterna sólida. Los problemas de Ana según mi esposo estaban en mi mente, y eran consecuencia de tener que trabajar todo el día para mantener la casa, mis ausencias. Lo mala madre que era.

Traté con todo de “arreglar” a Ana, sigo intentándolo. Neurólogos, cambio de psiquiatra, psicólogo. La psicóloga le diagnostica TLP, la psiquiatra 1 y 2 no están de acuerdo.

La escala de violencia va escalando. Se golpea en la cabeza, se corta. Si recibe dinero, tiene la compulsión de gastarlo totalmente. Se deprime y llora con un dolor profundo. Le cuesta conservar amistades, novios. Rompe cosas, computadoras, puertas. Nos golpea a su hermana menor y a mí, me cuesta contenerla, ella mide 1.74 y pesa 100 kilos.

La psicóloga se niega a atenderla, y me dice que tengo que internarla en un psiquiátrico, para evitar que nos lastime. Tiene 16 años. Amenaza continuamente de muerte a su hermana de 10 años… ella ya tiene terrores nocturnos y trastorno de estrés postraumático. Puse cerrojos en la puerta de la hermana menor, pero ya está dañada de los golpes de Ana…. Me amenaza con matarme, y veo en sus ojos que cree en lo que dice.

La psicóloga me dice que hay que separarnos. Su padre, quien no ha sido responsable, no ve por ellas ni financieramente ni con tiempo, ni duermen en su casa, se niega a ver la posibilidad de recibirla en su casa. Yo tengo que trabajar para mantenerlas, pagar sus escuelas y todos sus gastos, pero me da miedo dejarlas solas, porque temo que lastime a su hermana menor… y la lastime de un modo irreparable.

Continuamente abrazo a Ana y le digo lo que la quiero. Quiero que se sienta segura, tranquila, que esté feliz. Ella me dice que sólo está viva por mí, y eso es un peso terriblemente doloroso para mí. Yo no he podido atenderme, creo que estoy deprimida y muy asustada. Asustada de no poder ayudar a mi hija, de que esto no tenga solución… me preocupa morir, no estar y que ella no pueda vivir una

vida normal, sola, de forma independiente. No he encontrado lugares, grupos de apoyo aquí en México. La psiquiatra 2 me sugiere que interne a Ana, y vea una terapia especial para ella. La dirección del lugar es como una casa, quisiera ver algo más profesional, más seguro… no sé qué hacer, llevarla a otra ciudad, país…

Temo por su vida. Temo por la vida de mi hija menor, también temo por la mía.

Ana no conoce su diagnóstico final. Creo que la puede destruir el conocerlo. Lo que hay al alcance de búsquedas de internet es horrible: “El Trastorno Límite de la Personalidad (TLP) es una enfermedad mental grave y crónica, que se caracteriza por la inestabilidad en el estado de ánimo, en las conductas y en las relaciones interpersonales, lo que conlleva alteraciones en muchas áreas de la vida (formativa / laboral, afectiva, relacional y familiar). Las personas afectadas por este trastorno tienden a mostrar:

· Dificultades en regular sus emociones y pensamientos.

· Conductas impulsivas e imprudentes, que pueden incluir autolesiones e intentos de suicidio, con dificultades en mantener comportamientos estables y dirigidos hacia metas vitales.

· Establecen relaciones inestables con los demás.

Los primeros síntomas pueden presentarse durante la adolescencia (etapa clave en el desarrollo de la personalidad) o en los primeros años de adultez. El diagnóstico es complejo debido a que a menudo se presenta combinado con otros trastornos mentales como la depresión, la ansiedad, los trastornos de conducta alimentaria, los trastornos de déficit de atención o la adicción a sustancias.

Tengo 51 años y ella 16… quiero investigar y buscar soluciones, respuestas, ver que ella pueda vivir de forma independiente, que pueda manejar sola, viajar y estudiar, tener amigos, tener pareja…. Quisiera ayuda, luz, de otros que estén en mi situación, saber cómo sobrevivir, como ayudarla a sobrevivir.7

Julia, México.

Mi océano emocional

Vivir con TLP, es un caos emocional. Mis sentimientos son intensos, cambiantes y difíciles de controlar. A veces me siento vacía, perdida y sin identidad. Las relaciones son un desafío, ya que temo el abandono y me siento herida fácilmente. Mi mente es un torbellino de pensamientos y emociones contradictorias. Aunque es difícil, busco terapia, aprendo habilidades de regulación emocional y construyo una red de apoyo. Acepto que mi viaje no es fácil, pero estoy decidida a vivir una vida plena y significativa a pesar de los desafíos. Soy más que mi diagnóstico y estoy en constante crecimiento y autodescubrimiento.

Carol, Colombia