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STEPPS – Entrenamiento en Sistemas para la Predictibilidad Emocional y la Resolución de Problemas

Systems Training for Emotional Predictability and Problem Solving (STEPPS) es un
programa estructurado de terapia de grupo diseñado para ayudar a las personas con
trastorno límite de la personalidad (TLP) a gestionar sus emociones, mejorar las relaciones
interpersonales y desarrollar habilidades para la resolución de problemas. Se trata de un
enfoque de tratamiento basado en la evidencia desarrollado por Nancee Blum y sus
colegas.
STEPPS se basa en el entendimiento de que el TLP está influido por una combinación de
factores biológicos, psicológicos y sociales, y que los individuos con TLP a menudo luchan
con la desregulación emocional y las dificultades en las relaciones. El objetivo de STEPPS
es enseñar a los individuos habilidades y estrategias específicas para hacer frente a las
emociones intensas, reducir los comportamientos impulsivos y mejorar su funcionamiento
general.
El programa suele consistir en 20 sesiones de grupo semanales dirigidas por profesionales
de la salud mental cualificados. He aquí algunos componentes clave de STEPPS:

  1. 1. Educación: Los participantes reciben información sobre el TLP y sus síntomas, causas
    y desencadenantes habituales. Esta psicoeducación ayuda a los individuos a comprender
    mejor su enfermedad, reduciendo el autoestigma y fomentando la autocompasión.
  2. 2. Habilidades de regulación emocional: Las personas aprenden técnicas para identificar,
    comprender y regular sus emociones de forma eficaz. Esto incluye aprender a tolerar las
    emociones angustiosas, controlar la ira y reducir los comportamientos impulsivos.
  3. 3. Habilidades interpersonales: STEPPS hace hincapié en la mejora de las relaciones
    interpersonales enseñando a los participantes habilidades de comunicación eficaces,
    estrategias de resolución de conflictos y técnicas de establecimiento de límites. Estas
    habilidades ayudan a los individuos a navegar las interacciones sociales con más éxito.
  4. 4. Resolución de problemas: El programa se centra en mejorar la capacidad de
    resolución de problemas. Los participantes aprenden a identificar problemas, generar
    múltiples soluciones, sopesar los pros y los contras y aplicar estrategias eficaces. Este
    conjunto de habilidades capacita a los individuos para abordar los retos de una manera más
    sistemática y constructiva.
  5. 5. Reestructuración cognitiva: STEPPS incorpora técnicas cognitivas para cuestionar y
    replantear los pensamientos y creencias inadaptados. Al identificar y modificar los patrones
    de pensamiento negativos, los individuos pueden desarrollar perspectivas más realistas y
    útiles.
  6. 6. Prevención de recaídas: Los participantes aprenden estrategias para prevenir recaídas
    y mantener su progreso más allá de la finalización del programa. Esto puede incluir el
    desarrollo de un plan de crisis, la identificación de señales de alerta temprana y la utilización
    de mecanismos de afrontamiento saludables.

STEPPS suele impartirse en formato de grupo para fomentar el apoyo mutuo y proporcionar
una plataforma para que las personas compartan experiencias y aprendan unas de otras.
Es importante señalar que STEPPS es sólo uno de los muchos enfoques terapéuticos
disponibles para las personas con TLP, y su eficacia puede variar en función de las
necesidades y preferencias individuales.
Se recomienda consultar con un profesional de la salud mental o terapeuta que pueda
proporcionar información más detallada y orientación sobre la aplicación y la idoneidad de
STEPPS para la situación específica de un individuo.

MBT -Terapia basada en la mentalización

La terapia basada en la mentalización (MBT) es un enfoque psicoterapéutico que se centra en ayudar a las personas a desarrollar y mejorar sus capacidades de mentalización. La mentalización se refiere a la capacidad de comprender el comportamiento propio y el de los demás en términos de estados mentales, como pensamientos, sentimientos, creencias, deseos e intenciones. Implica ser capaz de percibir e interpretar estados mentales en uno mismo y en los demás, y utilizar esta comprensión para guiar las interacciones y relaciones sociales.

La MBT se basa en el concepto de la teoría del apego, que sugiere que las relaciones e interacciones tempranas con los cuidadores desempeñan un papel crucial en el desarrollo de las capacidades de mentalización. Cuando los individuos han experimentado un cuidado perturbado o inadecuado, sus capacidades de mentalización pueden verse comprometidas, lo que conduce a dificultades en la formación y el mantenimiento de relaciones y en la comprensión de su propio comportamiento y el de los demás.

El objetivo principal de la MBT es ayudar a las personas a desarrollar una comprensión más precisa y matizada de sí mismas y de los demás, lo que a su vez puede mejorar sus relaciones interpersonales y su bienestar general. La terapia suele consistir en sesiones individuales y de grupo y normalmente la llevan a cabo profesionales de la salud mental formados.

En la MBT, el terapeuta crea un entorno seguro y de apoyo en el que la persona puede explorar y reflexionar sobre su propio estado mental y el de los demás. El terapeuta anima a la persona a considerar perspectivas e interpretaciones alternativas de sus experiencias, fomentando una comprensión más flexible y empática de sí misma y de los demás.

  1. Funcionamiento reflexivo: El terapeuta ayuda al individuo a explorar sus pensamientos,
    sentimientos e intenciones, y le anima a considerar cómo estos estados mentales influyen
    en su comportamiento y sus relaciones.
  2. Postura mentalizadora: El terapeuta modela una postura mentalizadora demostrando
    curiosidad, empatía y una actitud no crítica hacia las experiencias del individuo, ayudándole
    a desarrollar una postura similar hacia sí mismo y hacia los demás.
  3. Grupos de mentalización: Además de las sesiones individuales, la MBT suele incluir
    terapia de grupo, en la que los individuos pueden practicar las habilidades mentalizadoras
    en un contexto social, recibiendo feedback y apoyo tanto del terapeuta como de otros
    miembros del grupo.
  4. Psicoeducación: El terapeuta proporciona información sobre la teoría del apego, la
    mentalización y el impacto de las relaciones tempranas en el desarrollo psicológico,
    ayudando a las personas a comprender sus propias experiencias.

La MBT se ha utilizado principalmente en el tratamiento de individuos con trastorno límite de
la personalidad (TLP), pero también ha demostrado su eficacia en otros trastornos mentales
caracterizados por dificultades en las relaciones interpersonales y en la regulación de las
emociones.
Es importante señalar que la MBT es una forma especializada de terapia que requiere
formación y experiencia por parte del terapeuta. La duración y la frecuencia de las sesiones
de terapia pueden variar en función de las necesidades y el progreso del individuo.

DBT – Terapia dialéctica conductual 

La Terapia Dialéctica Conductual (DBT es una forma de terapia cognitivo-conductual desarrollada inicialmente por la psicóloga Dra. Marsha Linehan para tratar a personas con Trastorno Límite de la Personalidad (TLP). Sin embargo, desde su creación, DBT ha demostrado su eficacia en el tratamiento de diversos trastornos mentales, como los trastornos por consumo de sustancias, la depresión, la ansiedad y los trastornos alimentarios.

DBT es un enfoque basado en habilidades que combina terapia individual, terapia de grupo, entrenamiento telefónico y tareas para ayudar a las personas a aprender y practica estrategias de afrontamiento específicas. La terapia se basa en la filosofía dialéctica, que hace hincapié en la interconexión de los opuestos y la necesidad de equilibrio entre ellos.
La DBT incluye cuatro componentes principales:

  1. Atención plena: La práctica de prestar atención al momento presente, sin juicios ni distracciones.
  2. Tolerancia a la angustia: La capacidad de tolerar emociones y situaciones difíciles sin empeorar las cosas.
  3. Regulación de las emociones: La capacidad de comprender y gestionar las emociones de manera eficaz.
  4. Eficacia interpersonal: La capacidad de comunicarse de forma eficaz y asertiva en las relaciones.
    DBT también hace hincapié en la importancia de la validación, que significa reconocer y aceptar los pensamientos, sentimientos y experiencias de una persona. Al incorporar la validación, DBT pretende crear un entorno sin juicios y de apoyo para que las personas aprendan y practiquen nuevas habilidades.

En general, DBT es un tratamiento completo y basado en pruebas que puede ser eficaz
para ayudar a personas con diversos problemas de salud mental.

Sobre el Trastorno Límite de la Personalidad

Sobre el Trastorno Límite de la Personalidad

Por Mark Zimmerman , MD, Rhode Island Hospital

El trastorno límite de la personalidad se caracteriza por un patrón generalizado de inestabilidad en las relaciones, la autoimagen, los estados de ánimo y el comportamiento, además de la hipersensibilidad al posible rechazo y abandono.

  • Las personas con un trastorno límite de la personalidad temen el rechazo y el abandono, en parte porque no quieren estar solas.

  • Los médicos diagnostican un trastorno límite de la personalidad basándose en síntomas específicos, que incluyen cambios frecuentes en las relaciones, la autoimagen y el estado de ánimo y comportamiento autodestructivo e impulsivo.

  • La psicoterapia puede reducir los comportamientos suicidas, ayudar a aliviar la depresión y ayudar a las personas con este trastorno a funcionar mejor, pero a veces se utilizan medicamentos para disminuir los síntomas.

Los trastornos de la personalidad se caracterizan por patrones de pensamiento, percepción, reacción y relación duraderos y repetitivos que provocan una angustia importante a la persona afectada y/o afectan su capacidad de desenvolverse.

Las personas con trastorno límite de la personalidad presentan a menudo dificultades para tolerar la soledad y pueden recurrir a acciones autodestructivas para sobrellevarla o evitarla. Pueden hacer esfuerzos desesperados para evitar el abandono, incluida la invención de crisis. Por ejemplo, pueden intentar el suicidio como una forma de comunicar su angustia y lograr que otras personas les rescaten y les cuiden.

Las estimaciones de la incidencia del trastorno límite de la personalidad son variables. En Estados Unidos afecta probablemente entre un 2% y casi un 6% de la población general. Se diagnostica con mayor frecuencia en mujeres que en hombres. Con el tiempo, los síntomas tienden a disminuir en la mayoría de las personas.

A menudo también están presentes otros trastornos. Entre estos factores se incluyen los siguientes:

  • Depresión

  • Trastornos por ansiedad (como el trastorno de angustia)

  • Trastorno por estrés postraumático

  • Trastornos alimentarios

  • Trastorno por uso de sustancias

Causas del trastorno límite de la personalidad

Los genes y los factores ambientales pueden contribuir al desarrollo del trastorno límite de la personalidad.

Ciertas personas pueden tener una tendencia genética a reaccionar mal ante el estrés de la vida, lo que las hace más propensas a desarrollar un trastorno límite de la personalidad y otros trastornos mentales. Además, el trastorno límite de la personalidad tiende a ser hereditario, lo que sugiere que esta tendencia puede ser, en parte, heredada. Los familiares de primer grado de personas con este trastorno son 5 veces más propensas a sufrir el trastorno que la población general.

Las situaciones de estrés durante la primera infancia pueden contribuir al desarrollo del trastorno límite de la personalidad. Muchas personas con trastorno límite de la personalidad sufrieron maltrato físico o abuso sexual, separación de los cuidadores y/o pérdida de un progenitor cuando eran niños. La inseguridad del apego a sus cuidadores contribuye a los síntomas del trastorno límite de la personalidad.

Síntomas del trastorno límite de la personalidad

Los pacientes con trastorno límite de la personalidad a menudo parecen más estables de lo que se sienten en realidad.

  • Miedo al abandono

    Las personas con un trastorno límite de la personalidad temen el abandono, en parte porque no quieren estar solas. A veces sienten que no existen en absoluto, a menudo cuando no tienen a nadie que les cuide. Con frecuencia se sienten vacías por dentro.

    Cuando las personas con este trastorno sienten que están a punto de ser abandonadas, por lo general se muestran temerosas y enfadadas. Por ejemplo, los afectados pueden sentir angustia o ira cuando alguien importante para ellos llega unos minutos tarde o cancela un compromiso. Dan por sentado que estos contratiempos se deben a los sentimientos de esa persona respecto a ellos en lugar de pensar que pueden deberse a circunstancias externas. Pueden creer que la cancelación de un compromiso significa que la otra persona les rechaza y que ellos son malos. La intensidad de su reacción refleja su sensibilidad al rechazo.

    Las personas con trastorno límite de la personalidad pueden identificarse con otras personas y cuidar de ellas, pero solo si sienten que la otra persona estará a su disposición siempre que sea necesario. Aunque desean relaciones íntimas y se preocupan por los demás, les resulta difícil mantener relaciones estables. Tienden a tener expectativas muy altas sobre cómo deberían actuar las personas que sienten cercanas, y sus sentimientos sobre una relación pueden fluctuar de forma rápida e intensa.

  • Ira

    Las personas con trastorno límite de la personalidad tienen dificultades para controlar su ira y, a menudo, se muestran enojadas de forma inapropiada e intensa. Pueden expresar su ira con sarcasmo hiriente, amargura o diatribas airadas. Su ira se dirige a menudo contra amigos cercanos, parejas sentimentales, familiares y, a veces, contra los médicos, porque se sienten desatendidos o abandonados.

    Después del arrebato, a menudo se sienten avergonzados y culpables, lo que refuerza su sentimiento de ser malos.

  • Personalidad cambiante

    Las personas con trastorno límite de la personalidad tienden a cambiar su visión de los demás de forma abrupta y drástica. Por ejemplo, pueden idealizar a alguien al principio de la relación, pasar mucho tiempo juntos y compartirlo todo. De repente, pueden sentir que la otra persona no les quiere lo suficiente y desilusionarse. Entonces pueden menospreciar a esa persona o enojarse con ella.

    Pueden sentirse dependientes durante un minuto y enfadarse por sentirse maltratados al minuto siguiente. Su actitud fluctúa en función de su percepción de la disponibilidad y el apoyo de los demás. Cuando se sienten apoyados, pueden mostrarse vulnerables y dependientes y, cuando se sienten amenazados o decepcionados, pueden enfadarse y menospreciar a los demás.

    Las personas con trastorno límite de la personalidad también pueden cambiar de forma abrupta y drástica la imagen que tienen de sí mismos, algo que se manifiesta cambiando repentinamente sus objetivos, valores, opiniones, carreras profesionales o amigos.

    Los cambios en el estado de ánimo suelen durar unas pocas horas y con muy poca frecuencia duran más de unos pocos días. Las personas con este trastorno son tan sensibles a los signos de rechazo o crítica en sus relaciones que su estado de ánimo puede cambiar.

  • Comportamiento impulsivo y autolesiones

    Muchas personas con trastorno de personalidad actúan de forma impulsiva, lo que a menudo da lugar a autolesiones. Pueden apostar, practicar sexo de forma arriesgada, comer en exceso, conducir imprudentemente, presentar problemas de consumo de sustancias o gastar en exceso.

    Los comportamientos relacionados con el suicidio, incluidos los intentos de suicidio, las amenazas y la autolesión(por ejemplo, cortarse o quemarse) son muy frecuentes. Aunque muchos de estos actos autodestructivos no pretenden acabar con la vida, el riesgo de suicidio en estas personas es 40 veces mayor que el de la población en general. Alrededor del 8-10% de las personas con un trastorno límite de la personalidad mueren por suicidio. Estos actos autodestructivos a menudo se desencadenan por el rechazo, el abandono percibido o la desilusión respecto a alguien cercano. Las personas también pueden autolesionarse para expresar sus sentimientos de ser malas o para revivir su capacidad de sentir cuando no se sienten reales o se sienten separadas de sí mismas (lo que se denomina disociación). A veces, las personas con trastorno límite de la personalidad se autolesionan para desviar la atención de las emociones dolorosas.

  • Otros síntomas

    Las personas con un trastorno límite de la personalidad con frecuencia se sabotean a sí mismas cuando están a punto de alcanzar un objetivo, de modo que los demás perciban que tienen dificultades. Por ejemplo, pueden abandonar la escuela justo antes de la graduación o arruinar una relación prometedora.

    Cuando estas personas se sienten muy estresadas, pueden sufrir episodios breves de paranoia, síntomas que se asemejan a la psicosis (como alucinaciones) o disociación. El estrés suele tener su origen en la sensación de que nadie se preocupa por ellos (es decir, se sienten solos y abandonados) o en la sensación de sentirse rotos y sin valor. La disociación incluye no sentirse real (lo que se denomina desrealización) o sensación de separarse de su cuerpo o pensamientos (lo que se denomina despersonalización). Estos episodios son temporales y, por lo general, no son lo suficientemente graves como para considerarse un trastorno distinto.

Diagnóstico del trastorno límite de la personalidad

Evaluación de un médico, en base a criterios específicos

Los médicos generalmente diagnostican los trastornos de la personalidad según los criterios del Diagnostic and Statistical Manual of Mental Disorders (Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales), Quinta edición(DSM-5), publicado por la American Psychiatric Association (Asociación estadounidense de psiquiatría).

Para que los médicos diagnostiquen un trastorno límite de la personalidad, las personas afectadas deben tener antecedentes de relaciones y autoimagen inestables, además de un estado de ánimo y un comportamiento impulsivos, como lo demuestran al menos cinco de los siguientes elementos:

  • Hacen esfuerzos desesperados para evitar el abandono (real o imaginado).

  • Mantienen relaciones intensas e inestables en las que alternan entre la idealización y el menosprecio de la otra persona.

  • Con frecuencia cambian la imagen que tienen de sí mismos o su sentido del yo.

  • Actúan impulsivamente en dos aspectos como mínimo que podrían causarles daño (como sexo inseguro, atracones alimentarios o conducción imprudente)

  • Incurren repetidamente en conductas relacionadas con el suicidio, como intentar suicidarse o amenazar con hacerlo y autolesionarse.

  • Tienen cambios rápidos en el estado de ánimo, que por lo general duran solo unas horas y rara vez más de unos días.

  • Se sienten vacíos de forma crónica.

  • Se enojan de forma inapropiada e intensa o tienen problemas para controlar la ira

  • Tienen pensamientos paranoicos temporales o síntomas disociativos graves (sentirse irreales o despegados de sí mismos), desencadenados por el estrés.

Además, los síntomas deben haber comenzado antes de la edad adulta.

Pronóstico del trastorno límite de la personalidad

En la mayoría de las personas con trastorno límite de la personalidad, los síntomas disminuyen drásticamente y a menudo se resuelven. Sin embargo, estas mejoras no necesariamente se traducen en la capacidad de mantener relaciones estables o mantener un trabajo. El objetivo de los tratamientos consiste en ayudar a las personas a funcionar mejor y reducir los síntomas. Sin embargo, los síntomas suelen mejorar más que la funcionalidad general.

Tratamiento del trastorno límite de la personalidad

  • Psicoterapia

  • Fármacos o sustancias

El tratamiento general del trastorno límite de la personalidad es el mismo que para todos los trastornos de la personalidad.

La identificación y el tratamiento de los trastornos coexistentes es importante para el tratamiento eficaz del trastorno límite de la personalidad.
El tratamiento consiste en psicoterapia y determinados fármacos.

Fuente: DMS-5, Diagnostic and Statistical Manual of Mental Health Disorders, Fifth Edition (Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales, quinta edición)

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¿Y si DBT no funciona conmigo? ¿Todavía hay esperanza?

¿Y si DBT no funciona conmigo? ¿Todavía hay esperanza?

Por: Nicolás Labbé

Quienes convivimos de alguna manera con la experiencia del Trastorno Límite de la Personalidad (TLP), ya sea como personas que experimentan el diagnóstico, cuidadores, o tratantes, hemos escuchado sobre la Terapia Conductual Dialéctica (DBT) como uno de los tratamientos con mayor volumen de evidencia para ayudar a las personas con dicho diagnóstico. DBT es una terapia que combina distintos elementos como la filosofía Zen, la terapia cognitivo conductual, y el mindfulness. Su creadora, Marsha Linehan, quien públicamente ha declarado haber experimentado TLP ha ayudado a miles de personas que experimentan estas dificultades.

La verdad es que suena muy esperanzador, pero ojalá pudiera cubrir las necesidades de todas las personas que experimentan este diagnóstico. Diversas razones han impedido que las personas que experimentan TLP puedan involucrarse en un programa terapéutico como DBT; dificultades de acceso, recursos, tiempo… o incluso porque simplemente no se hallaron en lo de la filosofía zen y el mindfulness. Sabemos que existe un gran boom por la meditación y la consciencia plena, pero también hay que reconocer que no todas las personas se sienten cómodas con ese estilo, y es importante reconocer que eso es válido también. Dejemos en claro una cosa, la meditación y el mindfulness es efectivo, hay una gran evidencia que lo respalda, incluso el yoga como práctica complementaria a la depresión, pero eso no significa que le guste a todo el mundo. Muchos pacientes que he visto que vienen de DBT, vienen frustrados porque creen que, al no funcionarles, o que no les gustó, entonces ya no tienen solución… lo cual es absolutamente falso.

La última revisión Cochrane, una prestigiosa revista que se dedica a realizar revisiones de evidencia de altísimo nivel, reporto que existían más de 10 tipos distintos de tratamientos psicoterapéuticos para personas que experimentan TLP (Storebø et al., 2020). En ella, destacan 4 tratamientos psicoterapéuticos con mayor evidencia; DBT, Terapia Basada en la Mentalización (MBT), Terapia Focalizada en la Transferencia (TFP), y Buen Manejo Psiquiátrico (GPM). Durante las últimas década ha surgido una creciente literatura sobre distintos tratamientos psicoterapéuticos para el TLP, donde incluso se han realizado estudios comparativos sobre cuales son mejores. Aún así, todos han demostrado un poder de efecto similar, y positivo (Cristea et al., 2017; Finch et al., 2019; Rameckers et al., 2021), lo cual terminan siendo buenas noticias para quienes experimentan el diagnóstico, y podemos extraer las siguientes conclusiones:

  • Existen varias alternativas

    DBT no es el único. Existen otras alternativas de tratamiento que han pasado por rigurosos estudios, con evaluaciones de pares, y han mostrado buenos resultados.

  • Ningún tratamiento es la panacea

    Si un tratamiento no fue efectivo, no quiere decir que ya se acabaron todas las esperanzas, se puede seguir intentando.

  • Se trata de qué es lo que te hace más sentido a ti

    Si. Te gusta el mindfulness, DBT es para ti, pero si no, puedes elegir entre otras alternativas y ver cuál te hace mas sentido.

  • Si tienes la posibilidad de variar, puedes hacerlo

    Si ya pasaste por un tratamiento DBT y no quieres volver a lo mismo, puedes probar un tratamiento distinto y complementar lo aprendido.

Y esto no es todo… Pues como dije en un inicio, los temas que impiden tomar un tratamiento DBT también pasan por recursos disponibles; Tiempo y dinero. Estas dos variables siguen siendo barreras importantes a la hora de iniciar un tratamiento, pero diversos estudios han estado trabajando para poder entregar intervenciones menos prolongadas, y que aún tengan buenos resultados. De hecho, en una revisión realizada por Spong y colaboradores (2021), encontraron 26 intervenciones breves para el TLP, donde desatacaban versiones acotadas para el TLP, así como también intervenciones para familiares y cuidadores, donde destacan los programas “Family Connections” y “STEPPS”.

Aún existen varias barreras por derribar para darle acceso a las personas que experimentan TLP, pero si es posible concluir, a lo largo de varias décadas de investigación, que DBT no es la única alternativa, existen otras y eso da esperanza. Si una no resulta, se pueden probar otras, y no quiere decir que uno/a sea el problema.

Por último, se han observado como es que incluso en tratamientos menos específicos han tenido buenos resultados con personas con TLP, pero que hay ciertas condiciones que deben darse: Son estructurados, incorporan cuidadores, informan y psicoeducan, y establecen planes de seguridad con pacientes.

El objetivo de esta columna, por lo tanto, es animar a no perder las esperanzas. Si DBT no funcionó contigo, no pasa nada, y no eres tú el problema. Existen otras alternativas, pero por favor, ¡no pierdas las esperanzas!

Referencias

  1. Cristea, I. A., Gentili, C., Cotet, C. D., Palomba, D., Barbui, C., & Cuijpers, P. (2017). Efficacy of psychotherapies for borderline personality disorder: A systematic review and meta-analysis. JAMA Psychiatry, 74(4), 319–328. https://doi.org/10.1001/jamapsychiatry.2016.4287
  2. Finch, E. F., Iliakis, E. A., Masland, S. R., & Choi-Kain, L. W. (2019). A Meta-Analysis of Treatment as Usual for Borderline Personality Disorder. Personality Disorders: Theory, Research, and Treatment, August. https://doi.org/10.1037/per0000353
  3. Rameckers, S. A., Verhoef, R. E. J., Grasman, R. P. P. P., Cox, W. R., van Emmerik, A. A. P., Engelmoer, I. M., & Arntz, A. (2021). Effectiveness of Psychological Treatments for Borderline Personality Disorder and Predictors of Treatment Outcomes: A Multivariate Multilevel Meta-Analysis of Data from All Design Types. Journal of Clinical Medicine, 10(23). https://doi.org/10.3390/jcm10235622
  4. Spong, A. J., Clare, I. C. H., Galante, J., Crawford, M. J., & Jones, P. B. (2021). Brief psychological interventions for borderline personality disorder. A systematic review and meta-analysis of randomised controlled trials. Clinical Psychology Review, 83, 101937. https://doi.org/10.1016/j.cpr.2020.101937
  5. Storebø, O. J., Stoffers-Winterling, J. M., Völlm, B. A., Kongerslev, M. T., Mattivi, J. T., Jørgensen, M. S., Faltinsen, E., Todorovac, A., Sales, C. P., Callesen, H. E., Lieb, K., & Simonsen, E. (2020). Psychological therapies for people with borderline personality disorder. The Cochrane Database of Systematic Reviews, 5(5), CD012955. https://doi.org/10.1002/14651858.CD012955.pub2

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Uno de los días más felices de mi vida

Vivo con los síntomas del TLP desde que tengo uso de memoria. Desde que era niña mis familiares y amigos me decían que era una loca. Me lo dijeron tanto que me lo creí. Hasta que un día en la clase de Psicopatología vimos el Trastorno de Personalidad Límite…fue uno de los días más felices de mi vida. Lo que siempre había experimentado tenía sentido, tenía nombre y no, no estaba loca.

Tengo 50 años y ya los síntomas han disminuido en intensidad. Ya no abuso de las drogas y ni el alcohol, ya no tengo sexo casual con personas diferentes, ya no peleo en las calles, ya no compro compulsivamente, pero sigo sintiendo ese dolor emocional intenso que siento recorrer por mis venas y esa sensación de vacío inexplicable. Hay veces que es tan intenso que lo único que me calma el dolor es golpearme, lo hago hasta que el dolor físico es más fuerte y lo hace desaparecer. Es entonces cuando logro estar en calma y sentirme bien. Tengo una persona muy buena a mi lado, pero todos los días temo perderlo. Él no sabe que tengo TLP porque me avergüenza decírselo, de seguro me dejará.

Me niego a seguir tomando la Fluoxetina porque pienso que no me funciona. Cuando la tomaba me sentía igual de mal. No pude seguir la terapia DBT porque me quedé sin trabajo.

Susana, Panamá

Ansiedad constante

Diariamente el TLP es un compañero que me hace vivir intensamente mis emociones sobre todo el miedo; la ansiedad es una constante para cualquier cosa que hago y la mayoría de las veces desencadena pensamientos suicidas, también el sentimiento de que soy una carga, nadie me quiere o que no soy suficiente. Para mejorar, me apoyo en mis seres queridos y hablo constantemente con ellos, me dedico tiempo a mí misma, practico mucho el autocuidado, acción opuesta a conductas de autosabotaje, leo el manual de DBT para tranquilizarme y saber qué hacer y lo más importante, trato de validarme y tener mucha autocompasión.

Nathalia CD, Colombia